Objetividad en las autoevaluaciones

En éste artículo hablaremos acerca de la objetividad de las autoevaluaciones y como podemos mejorar los procesos de autoevaluación.

 

¿Qué es la autoevaluación?

 

Objetividad en las Autoevaluaciones
Objetividad en las Autoevaluaciones

 

Es el proceso mediante el cual, el mismo individuo se evalúa a través de un instrumento de recolección de datos, prueba o la simple observación. Cuando el proceso es ordenado, se realiza a través del uso de un instrumento de evaluación para  determinar, el nivel de conocimiento o dominio acerca de un tema. No esta relacionado a un tipo de pregunta en específico, lo que siempre estará vinculado es a la existencia de una escala de evaluación, aunque se utilice de manera correcta o incorrecta.

Ejemplo 1: Una persona puede intentar determinar su nivel de dominio de un balón de fútbol. Al primer intento indicar que lo realizó (bien), al segundo puede indicar que lo hizo (mejor) o excelente, esto esta relacionado a una “escala ordinal“, cualitativa. Sin embargo puede también realizar un conteo e indicar la cantidad de veces que dominó el balón “escala de intervalos” cuantitativa.

 



 

 

¿Ejemplos de falta de objetividad en las autoevaluaciones?

 

Para determinar la falta de objetividad en las autoevaluaciones, debemos analizar distintas situaciones que se pueden producir al momento de realizar el proceso. A continuación detallamos algunos ejemplos:

 

1- Selección incorrecta de las escalas de medición

 

En el ejemplo anterior sobre el “nivel de dominio del balón de fútbol“, el uso de una escala ordinal es incorrecto, debido a que impedirá en el futuro evidenciar cual es el avance real. La persona estará en la imposibilidad de determinar cual es la diferencia “numérica” de su trabajo realizado.  Las escalas de evaluación pueden ser útiles para proporcionar una estructura objetiva para la autoevaluación, por ello es importante seleccionarlas de manera correcta y permitir a la persona el poder medir de una manera sencilla, su desarrollo a través del tiempo (Al momento de volver a utilizar el mismo instrumento).

 

2- Exclusión de factores secundarios

 

La simple exclusión de un factor secundario, altera los resultados. Y podemos invitarlo a realizar una búsqueda en la Web, acerca de un instrumento de evaluación para actividades relacionadas con el ejemplo anterior, donde se tome en cuenta aspectos como: Vestimenta utilizada al momento de realizar la actividad, el espacio, factores ambientales, entre otros. Probablemente podrá apreciar que “estos aspectos no se toman en cuenta al elaborar los instrumentos”.

3- Sesgo de autoservicio

Este sesgo se produce cuando las personas tienden a evaluar su propio desempeño de manera positiva y atribuyen los éxitos a su propio mérito, mientras que culpan a factores externos por los fracasos. Este sesgo puede conducir a una sobreestimación de las propias habilidades y capacidades.

 

4- Efecto de halo:

Este efecto ocurre cuando una evaluación es positiva en una dimensión particular (por ejemplo, la eficiencia en el trabajo) influye en la evaluación positiva de otras dimensiones (por ejemplo, la calidad del trabajo). Esto puede llevar a una evaluación general inflada y poco precisa. Al momento de elaborar el instrumento de recolección de datos se debe tomar en cuenta distintos factores y características de lo que se vaya a evaluar.

Ejemplo 2:

Al determinar cual es la velocidad que una persona posee, al momento de escribir en la computadora. Puede ocurrir por ejemplo, que la persona sea capaz de tipear hasta 60 palabras por minuto, utilizando solo 4 dedos de sus manos (dos de cada mano), y se le pueden evaluar aspectos como (Cantidad de palabras, principales fallos que posee, en cuales palabras posee mayor o menor habilidad, etc). Sin embargo todos estos rasgos positivos están condicionados, debido a que no se toma en cuenta el uso de los demás dedos. Esto puede influir a que exista un límite sobre la cantidad de palabras que pueda registrar vs a alguien que lo haría con todos los dedos de la mano.

 

5- Efecto de contraste:

Este efecto ocurre cuando las personas comparan su propio desempeño con el de otros y ajustan su autoevaluación en consecuencia. Si las personas se comparan con alguien que tiene un desempeño inferior, pueden sobreestimar su propio desempeño. Si se comparan con alguien que tiene un desempeño superior, pueden subestimarlo.

 

6- Falta de retroalimentación:

Si las personas no reciben retroalimentación regular de sus supervisores o colegas, pueden tener una visión limitada de su propio desempeño. Esto puede hacer que sea más difícil evaluar de manera precisa su propio desempeño.

 

Estos son algunos ejemplos de factores a tomar en cuenta. En otros artículos anteriores hablamos acerca de los Los Tipos de Evaluación , esperamos que éste artículo les sea de utilidad…No dejes de realizar tus comentarios…Saludos

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