La proactividad y como cultivarla

En este artículo te detallamos algunos aspectos básicos sobre la proactividad, como cultivarla y estrategias concretas para que te conviertas en una persona proactiva.

 

¿Qué es la proactividad?

 

La proactividad es un camino que muchos pueden conocer, pero que no todos están dispuestos a recorrer. Esto se debe a que la proactividad es un proceso que requiere dedicación, compromiso, hábito y por sobre todo constancia. Ser proactivos significa tener la iniciativa y responsabilidad en la búsqueda de soluciones a cualquier tarea u objetivo con el propósito de intentar resolverla y mejorarla aún cuando no se le indique. Una persona proactiva intentará no solo resolver la tarea, sino ir más haya, aportar nuevas cosas, buscar mejorarla, tener interés por ayudar y participar sin que se le indique. La motivación que pueda tener una persona u otra puede variar, pero siempre es necesario tener presente cual es el beneficio que pueda significar el ser proactivo.

 

Importancia de la Proactividad

 

Ser proactivo te permite estar anticipado ante situaciones que ocurran, lo que te brinda un sentido de seguridad al estar atento ante cualquier situación. Además de ello, la persona proactiva posee mayor control de si mismo, evita que los problemas ocurran al intentar anticiparse a ellos. Vivimos en un mundo en constante cambio y la proactividad es esencial para adaptarse a nuevas situaciones y circunstancias. Al ser proactivo, te anticipas a los cambios y te preparas para ellos, lo que te permite ajustarte más fácilmente y aprovechar las oportunidades que surgen.

 

 

¿Porqué algunas personas no son proactivas?

 

Las personas pueden llegar a no ser proactivas o tener interés, por el simple hecho de desconocer cual sería el beneficio que puedan adquirir. En muchas empresas se trabaja bajo la premisa de necesitar personas proactivas. Sin embargo, puede darse la situación en que los colaboradores no estén consientes de cual es la necesidad de realizar un esfuerzo adicional o ir más allá de sus funciones. Este mismo caso puede ser replicado en un sin número de situaciones, para que una persona sea proactiva debe estar consciente de cual es el beneficio que adquirirá por serlo. La proactividad debe ir acompañada del beneficio que representará, por ejemplo: Lograr un trabajo en el menor tiempo, evitar volúmenes de trabajo, realizar mayores ventas, alcanzar nuevas metas, etc. Un estudiante por ejemplo, puede intentar ser proactivo para mejorar su rendimiento académico o lograr un mayor aprendizaje.

 

Reactivo, proactivo e impulsivo

 

Debemos tener claro estos tres conceptos debido a que están estrechamente relacionados unos con otros. Por un lado una persona proactiva es aquella que intenta ir más allá, hacer cosas sin que se le indiquen, pero basados en un orden, una programación o preparación. Por otro lado una persona reactiva es aquella persona que actuará en base a las circunstancias o las necesidades que se vayan presentando en el camino. Sin embargo, una persona que intenta estar siempre realizando tareas o haciendo cosas, sin analizar la situación ni priorizar las actividades, por el simple hecho de actuar puede caer en lo impulsivo, trayendo como consecuencias que no se le de prioridad a las situaciones que más lo requieran.

¡Se debe tener siempre presente evitar actuar de manera mecanizada, sin analizar, detenerse y dedicarle un tiempo a la organización y planeación!

 

 

Personas Proactivas, reactivas e impulsivas
Personas Proactivas, reactivas e impulsivas

 

 

¿Es malo ser reactivo?

 

También se tiende a catalogar una persona reactiva como alguien “inútil“, sin embargo la realidad puede ser más compleja. Muchas veces dejarle espacio a  “las circunstancias“, también es bueno. Por ejemplo en un ambiente donde existan distintas personas, es probable que unos trabajen más que otros, también es necesario todos tengan “oportunidad y el espacio para desempeñarse”, para que cumplan o realicen sus funciones. En un ambiente de trabajo una persona puede ser reactiva, debido a que posee mayor experiencia que sus compañeros, estos pueden demorar el doble o mucho más tiempo en realizar la misma tarea. El desgaste de una persona proactiva también puede ser mayor, sobre todo si se espera que siempre trabaje con la misma intensidad.

Saber gestionar el tiempo y darle espacio a otras personas a que colaboren y puedan ayudar es importante en la curva de aprendizaje de una persona proactiva.

 

 

¿Cómo cultivar la proactividad?

Cuando pensamos en la proactividad y como cultivarla, debemos tener presente que es importante establecer un mecanismo. Aquí juega un papel importante que se suele utilizar en el ámbito empresarial y que puede aplicarse a cualquier situación de la vida y es “La panificación y el control“. Por ello te recomendamos establecer tu propia guía de proactividad para que puedas cultivarla. Un ejemplo de ello sería elaborar un serie de pasos que realizaran día con día, por ejemplo:

 

1- Establecer un objetivo general durante el día.

Mi Objetivo: _________________________

 

2- Sub- dividir el objetivo en puntos específicos.

¿Cómo lograré ese objetivos?

1- __________________________________

2- __________________________________

3- __________________________________

4- __________________________________

5- __________________________________

6- __________________________________

3- Que distracciones he tenido

__________________________________

__________________________________

__________________________________

4- Anota que dificultades has tenido y como podrías mejorarla.

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5- ¿Qué debería mejorar en cada tarea realizada? “Análisis del trabajo realizado”

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Conclusiones

La proactividad posee grandes ventajas, sobre todo si se realiza de manera correcta. El éxito de una persona proactiva estará garantizado si se realiza su esfuerzo, de una manera correcta, organizada, planificada y a través de un autoanálisis de su rendimiento, debemos recordar siempre, que el simple acto de tener iniciativa no es garantía de éxito. Muchas veces nuestras mayores recompensas no vienen del 90% de nuestro esfuerzo físico, sino del 10% del mental y la proactividad puede ser canalizada de diferentes formas.

Terminamos este artículo recordando aquella frase que dice: “Asígnale una tarea una persona perezosa y encontrará la manera más fácil de realizarla”, pero también “si se le da una espada a un verdadero guerrero” es probable que nunca la suelte durante toda la batalla, el usar nuestra mente es igual de importante que nuestro esfuerzo físico y una proactividad basada en buenos principios siempre será mejor. Esperamos que este artículo sobre la proactividad y como cultivarla te sea de tu grado, no dejes de realizar tus comentarios.

 

 

 

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